La Semana Santa es el corazón del año litúrgico, el tiempo más intenso y profundo de la vida cristiana. En ella, la Iglesia nos conduce a contemplar los últimos pasos de Jesús.
En sintonía con el Año Cleliano del Perdón, las Apóstolas del Sagrado Corazón de Jesús ponen a disposición un cuadernillo especial del Vía Crucis.
Entre los muchos signos del amor de Dios revelados a lo largo de la historia de la salvación, pocos son tan profundos como el Corazón de Jesús.
Con el inicio de la Cuaresma, la Iglesia nos conduce a un tiempo fuerte de gracia, marcado por la oración, el ayuno y la caridad.
En el contexto del Año Cleliano del Perdón, estamos invitadas a contemplar de manera especial el perdón vivido en las relaciones. El tema “Misericordia recibida, perdón concedido” no es solo una propuesta espiritual personal, sino un llamado concreto a transformar nuestras relaciones a la luz del Corazón de Cristo.